PIERRE MORPEAU GRITA LIBERTAD PARA HAITÍ

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Tras el asesinato del presidente haitiano Jean Vilbrun Guillaume Sam en julio de 1915, el presidente Woodrow Wilson envió hacia Haití tropas de marines estadounidenses, con el objetivo de restaurar el orden y mantener la estabilidad económica y política en el Caribe. Esta ocupación continuó hasta agosto de 1934, cuando las últimas tropas invasoras abandonaron las costas haitianas.

Los marines estadounidenses entraron a Haití en 1915. El gobierno de Estados Unidos aseguraba que el objetivo de dicha intervención era el de mantener la paz y ayudar a estabilizar el gobierno haitiano. La ocupación duró hasta 1934 y en este tiempo, fueron ellos quienes controlaron la república a través de un gobierno títere haitiano. La ocupación estadounidense de Haití alegaba pretender construir un gobierno democrático que durara una vez que las fuerzas ocupantes se retiraran del suelo haitiano.

El pueblo por su parte no estaba de acuerdo con la intervención extranjera. Los Estados Unidos ocuparon Haití sin ser invitados y se mantuvieron allí solo por la fuerza. El gobierno haitiano predominante era controlado por el ejército estadounidense y este era el motivo por el cual el pueblo no podía expresar su voluntad anti-injerencista.

De ahí lo contradictorio de los motivos de la ocupación, pues el gobierno estadounidense clamaba que buscaba lograr la democracia en Haití, pero lo hizo imponiendo su fuerza militar, lo que era sin dudas una vía totalmente antidemocrática.

Las elecciones que tuvieron lugar durante la ocupación fueron “preparadas”; se aprobó un tratado por la fuerza y se declaró la ley marcial. Se establecieron tribunales militares, la prensa fue censurada y la oposición, violentamente reprimida. El senado haitiano fue disuelto y se cambió la constitución por un plebiscito no constitucional.

El 10 de marzo de 1930, aquel poeta haitiano, Pierre Moraviah Morpeau, reivindicó el derecho a la libertad de su patria

Yo, personalmente, no soy nadie ni valgo nada, pero en estos momentos hablo en nombre de mi raza y de mi pueblo, sojuzgados por los soldados yanquis. Habla por mí el dolor de una nación que desde hace 15 años se encuentra dominada por el imperialismo de la Casa Blanca, en connivencia con un presidente que ni siquiera es haitiano, sino francés, de la Martinica. Lo que ustedes encuentren de emoción en mis palabras, es el ansia incontenible de libertad que sienten todos mis hermanos

(Declaración al periódico Excélsior de México).

Morpeau fue el elocuente portavoz de nuestras luchas en todos los países latinoamericanos que visitó en su afán por no sólo mejorar las condiciones de vida de su amado Haití, sino de toda la Humanidad. En ese esfuerzo, ofreció conferencias en universidades en varias repúblicas hermanas y se le ha considerado uno de los mejores poetas de lengua francesa.

Gregorio Selser. Cronología de las intervenciones extranjeras en América Latina. Tomo III.

Ecured.cu

Lidia Collazo Cortez. En memoria de Pierre M. Morpeau en museobibliotecanacionalista.blogspot.com

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