EEUU PREPARA ARREMETIDA FINAL CONTRA LATINOAMÉRICA

In Bolivia

Estados Unidos, muestra fisuras o grietas en su capacidad de ejercer dominio en el mundo. En el caso de América Latina, el gobierno estadounidense, en el marco de una guerra psicológica de alta intensidad implementa nuevas estrategias para someter y domesticar a pueblos de diferentes países para recuperar su hegemonía de dominación.

Estos aspectos de injerencia política son abordados desde distintos puntos de vista en el libro: “América Latina en el proyecto de dominación de Estados Unidos. Pautas y perspectivas en el siglo XXI”, que el miércoles 7 de agosto se presentó en el Campo Ferial Chuquiago Marka de La Paz.

El Ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, junto al director ejecutivo de la Escuela de Gestión Pública Plurinacional (EGPP), Iván Iporre Salguero y la politóloga Loreta Tellería Escobar explicaron el contenido del libro, dirigido a generar conciencia social frente a la arremetida política y beligerante de los Estados Unidos contra países de Latinoamérica.

DOMINIO IMPERIAL

Juan Ramón Quintana, explicó que el gobierno del expresidente de los Estados Unidos, Barack Obama (2009-2017) en los últimos años instaló una política “brutal” de agresión contra países de América Latina en un contexto de crisis global del capitalismo con el fin de recuperar su dominio hegemónico.

Consideró, que este accionar político convirtió a América Latina en un campo de batalla y disputa ideológica donde se generan escenarios de violencia, criminalidad, descomposición social, enfrentamiento que muestra claramente el rumbo que tomó la política de dominación del gobierno estadounidense frente a países de Latinoamérica y del mundo.

“Estados Unidos está mostrando fisuras, grietas en su capacidad de ejercer el dominio imperial en el mundo. En los últimos 3 años no ha servido de mucho la vista de extorción, chantaje del Secretario de Estado de Estados Unidos a América Latina para imponer una intervención militar contra quienes se revelaran contra la presión política como Venezuela”, añadió.

Calificó, como un indicador importante de la pérdida de dominación imperial la presencia de la OTAN en América Latina para recuperar el dominio estadounidense, porque ya no es suficiente el accionar del Comando Sur, USAID, CIA, entre otras agencias tradicionalmente imperialistas que en el pasado operaban con libertad en países latinoamericanos.

Estados Unidos, pasó de una guerra de baja intensidad se traducía en acciones de intervención directa como el golpe de Estado que se realizó contra el desaparecido presidente de Venezuela, Hugo Chávez en 2002.

La guerra de alta intensidad no convencional utiliza a medios de comunicación, instrumentaliza la justicia, recurre a herramientas tecnológicas, aplica nuevas acciones terroristas, mentiras, noticias falsas, utiliza universidades, iglesias, ONGs para lograr objetivos políticos.

“Tiene que ver con el sometimiento de estructuras políticas criollas y su condición servil a los Estados Unidos. Ecuador en menos de cinco años pasó de ser un Estado soberano a un apéndice indecoroso de los Estados Unidos, más allá de la conducta de su presidente”, aseveró la autoridad de Estado.

CASO VENEZUELA

Como ejemplo, Quintana denunció que con medidas económicas implementadas por organismos internacionales el gobierno estadounidense castiga a la población de Venezuela, generando falta de alimentos, escases de medicamentos, acceso a servicios básicos, entre otros que en los últimos años provocó la muerte de 40 mil venezolanos.

La autoridad de Estado, denunció que en Venezuela a través de medios de comunicación hegemónicos hacen ver al gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, como un régimen autoritario, despótico y criminal.

Consideró que el caso venezolano se convirtió en el laboratorio de una escalada beligerante de acciones de los Estados Unidos contra países que no comulgan con su modelo de dominio hegemónico y su imperativo imperial.

“Lo que pasa con Venezuela, también se realizó en Ecuador, Brasil y Bolivia. Se ha desarrollado una especie de imperialismo convencional con nuevas formas de dominio estrategia de aplastamiento y dominio imperial”, apuntó.

A este panorama, sumó los ejemplos de Argentina y Brasil donde gobiernos de derecha elevaron a números rojos los indicadores de pobreza, inflación económica, desempleo, delincuencia, entre otros. Sobre todo destruyeron todos los avances sociales que lograron los expresidentes, Cristina Fernández de Kirchner​ y Luiz Inácio Lula da Silva.

Enfatizó, que el imperio estadounidense está en proceso de reconfiguración extremadamente compleja que no permitirá a países de Latinoamérica decidir sobre sus democracias y su futuro como nación. América Latina está en umbrales de una política “nazista” contra gobiernos que no comulgan con la línea ideológica, política, financiera, comercial de los Estados Unidos.

“Este momento es crucial para América Latina, que no se va cerrar en los próximos cinco años. Vamos a asistir a la gran batalla por la soberanía de nuestros pueblos en América Latina. Vamos a asistir a las grandes jornadas de liberación sobre la base de baluartes de las revoluciones que apuestan por la gente, seres humanos, dignidad como en Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia”, dijo Quintana.

Sobre el caso de Bolivia aseguró que: “No estamos dispuestos a ceder ni un centímetro frente a este ataque voraz, monstruoso del imperio norteamericano que está viniendo con todo por el litio, hierro, gas, petróleo y obviamente recursos naturales que no conocemos como metales extraños que forman parte del precámbrico”.

Aclaró que el Plan Cóndor que se implementó en países de Latinoamérica durante las décadas 60 y 70, el mismo que cobró miles de vidas humanas, en realidad es un “bebe de pecho” frente a la arremetida de los Estados Unidos contra países de América Latina.

“El objetivo no solo es recuperar el control del dominio del patio trasero que desde nuestro punto de vista es inalcanzable en América Latina, porque hemos dejado de ser el viejo patio trasero, sumiso y servil a los Estados Unidos (…) En los últimos años hemos vivido un ciclo de revoluciones estatales, sociales, populares que ha echado por tierra el viejo sueño norteamericano de convertir a América Latina en su patio trasero”, puntualizó.

Quintana, aseveró que el cambio de situación de Bolivia es posible gracias a las nuevas relaciones en el contexto internacional que sufrió un cambio dramático a partir de la presencia de inversión, cooperación, desarrollo, infraestructura, tecnología de potencias mundiales emergentes como China, Rusia e India.

“El imperio norteamericano es sinónimo de guerra, devastación, destrucción, mutilación de nuestras libertades, nuestros derechos, nuestros recursos naturales y nuestra libertad. Estamos enfrentando la dialéctica entre la soberanía de los pueblos y la emancipación de nuestros pueblos”, finalizó.

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