Waldo Albarracín: el dictador de la autonomia universitaria

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Por Elíseo Cabral (*)

Waldo Albarracín es conocido sobre todo por sus acciones de posicionarse en altos cargos relacionados con los derechos humanos y los académicos; es decir está en ese poder casi cuarenta años. El retorno a la democracia fue un filón para este personaje. Y cuando le objetaron la candidatura a rector, no aceptó el fallo y siempre encontró resquicios y/ triquiñuelas para ser elegido. En términos vulgares se lo conocería como un pulpo o un acaparador cuando no un vividor, afecto, además, a la exposición constante y pública de su figura, más allá de su cargo. En otras palabras quiere que todo el mundo vea cuán bueno es. En su lógica simple y maniquea el enemigo siempre es el malo de la película: en este caso el MAS.

Sus acusaciones para defenestrar al gobierno parten de un entorno poco transparente: nepotismo, una oficina de transparencia poco clara, defensa de su rosca: catedráticos o decanos que usan o amañan contratos y/o abusan de viajes a cargo del erario universitario y/o entregan informes de su años sabáticos repetidos. Fuentes confiables acusan a Albarracín de utilizar  a su rosca para hacer política partidaria, entre ellos figurarían docentes de Comunicación Social Andrés Gómez, Antonio Vargas (afín al extinto MSM), y Antonio Vilela, un viejo político del PS-1, cuya ocupación era discursear en el vacío en el atrio y desde hace años medrando de la UMSA. Albarracín menciona la masacre de Chaparina, ‘que se ha protegido a los masacradores”. Y de manera peyorativa alude como siniestros al decir ‘para dar gusto a dos tipos se está pisoteando la constitución’. Obviamente se refiere a Evo Morales y Álvaro García Linera; y continúa: ‘una constitución que ha costado sangre’.

Albarracín usa su lenguaje gansteril, impropio de un rector de la Universidad Mayor de San Andrés, de La Paz: “El gobierno no ha hecho un carajo para defender el patrimonio del Estado o ha participado del bisne Quiborax. El fiscal es como adlátere del gobierno, que o han incurrido en omisiones o han participado del busines’. “Porque se ha cuando el caso comenzaba a correr se posterga y lo aceleran o lo paran porque políticamente no le conviene al gobierno”.

Sin embargo, Albarracín se reúne con Peter Brenan, ex embajador de EEUU  quien fue conocido por sus medidas de desestabilización donde le cupo ocupar el cargo. Igualmente del rector se inmiscuye en una elección en la FUL; violenta los predios universitarios llamando a la policía para reprimir. En suma, viola a la autonomía universitaria, no se somete a la crítica, arranca los papeles de protesta atentando contra la libertad de expresión. En suma es un dictador, que pontifica desde su púlpito de la UMSA.

Como manipular a la justicia para vender al país

En 1995, el ex presidente de la república Gonzalo Sánchez de Lozada justificó las reformas económicas, así como de la justicia con el apoyo del BID, en sentido que ‘existe una profunda crisis, retardación de justicia, y corrupción en el Poder Judicial”. Naturalmente, el descabezar a éste poder era un primer paso hacia la enajenación de los recursos naturales no renovables de Bolivia. Para ello Goni, en primer lugar, para tener el camino expedito, armó un complot para defenestrar al presidente de la Corte Suprema de Justicia, Dr. Edgar Oblitas, quien basándose en el art 133 de la CPE se opuso a la privatización de las empresas estratégicas nacionales por considerarla anticonstitucional. Luego, en agosto de 1994, Sánchez de Lozada hizo promulgar la ley 1585, mediante la cual se encajó en la Carta Magna a dos nuevos organismos: El Tribunal Constitucional y el Consejo de la Magistratura, muy funcionales para avalar la Ley de Capitalización, Ley de Hidrocarburos, Ley de Minería, y Decretos Supremos sobre ‘Propiedad de los Hidrocarburos’ y ‘Secreto de Información. (Hora 25). Así le otorgaba un manto de ‘legalidad’ a la privatización de las empresas nacionales, o su venta  a precio de gallina muerta, en favor de las trasnacionales. ¿Y dónde estaba el abogado y defensor de los derechos humanos Waldo Albarracín para defender la economía de los pobres y no la de las empresas?

Lo cierto es que el supuesto defensor de la Constitución, Waldo Albarracín, en 2001 y durante el gobierno de Tuto Quiroga, promovió también, con otro grupo de “notables ciudadanos”, (¿corrompidos?) un nuevo y grosero intento de acomodar la Constitución Política del Estado (CPE) a favor de intereses trasnacionales. En este sentido  era una continuación de la política gonista, 1994-1997, cuando se redactó ese Anteproyecto de Ley sobre la Justicia, también con el apoyo económico del BID. Pero los nueve, y nuevos, “notables”, en realidad  tipejos, de este, en palabras del gamberro Albarracín, bussines eran: Dr. Luis Ossio Sanjinés; DR. WALDO ALBARRACÍN, CARLOS MESA GISBERTH, Pablo Dermizaky, María Antonieta Piza, Carlos Gerke, Martha Urioste, Jorge Asbun, Juan Carlos Urenda (dirigente cívico cruceño e ideólogo de la Media Luna). Pero las organizaciones sociales lograron abortar ese burdo Anteproyecto de Ley de Reforma Constitucional’, hecha  para reforzar el poder a las petroleras, bajo los siguientes argumentos: 1) Proceso no transparente; 2) Elimina lo social de la economía; 3) se introducen las Superintendencias en la CPE; 4) recortan protección a bienes nacionales; 5) Régimen agrario anticampesino, y 6) Este anteproyecto apunta al ALCA-TLC.

Solo con la Ley de Hidrocarburos (nº 1689, de 30 de Abril de 1996) “se quitaba a los bolivianos la propiedad de su empresa de mayor rentablidad: YPFB; obligando así a pagar a los bolivianos los precios internacionales por el consumo de sus propios combustibles; esto significaba la disminución las regalías para el Estado, de un 50% a solo un 18 %. Por esta enajenación les quedó el mote de ‘vendepatrias’ y a los de la alianza eterna y cambalachera: MNR-MBL-ADN-MIR-FRI-PDC-UCS (actual partido de V. H. Cárdenas). Entre los diputados del MBL que firmaron esta Ley antinacional figuran Juan del Granado, Miguel de Urioste, etc. En conclusión Waldo Albarracín tiene que explicar mucho acerca de su turbia participación en este Ante Proyecto de Ley de Necesidad de Reforma, claramente anticonstitucional.

 

*Eliseo Cabral es Lic. en Humanidades e investigador en temas históricos, sociales y políticos y miembro de la Comunidad de Investigadores Anti-imperialistas.

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