¿Por qué La Haya?

In Bolivia, CatArtBolivia

Por Eliseo Cabral*

 

Sin duda, el trauma más severo que sufrimos como país fue la Invasión del Pacífico. Todavía se recuerda el mapa de Bolivia agitado con prepotencia por el ex presidente chileno Ricardo Lagos, donde se muestra las pérdidas territoriales sufridas por Bolivia, y dice que otros países vecinos le quitaron también territorios pero no los reclama.

 

Aparte de mostrar una prueba, olvida que Chile incumple el tratado: privatiza los puertos. Se dice que hasta un 80% de los puertos ‘chilenos’ estaría en manos de privados, ya no del Estado chileno; y a pesar de que el 95 % de la carga boliviana usa puertos como Iquique y Arica, estarían prontos a colapsar. Y esto es algo que puede empeorar en el futuro ¿Y a quién apunta este gran perjuicio? A Bolivia, por supuesto. Por si fuera poco, se dice que casi la mitad de los puertos del sur del Perú están privatizados por empresarios chilenos.

Luego está el bloqueo, explicito e implícito. En el primer caso, durante la Guerra del Chaco Chile bloqueó la entrada de armas para Bolivia, y en ocasiones la salida de minerales o la entrada de harina, dejando que ésta se mezcle con los excrementos de aves; también están las huelgas de los trabajadores portuarios chilenos por la privatización.

En cuanto al bloqueo implícito el ferrocarril Arica-La Paz lleva paralizado varios años ya. Por lo demás está el tema de la frontera. Si hay ‘libre tránsito’ ¿acaso lo que sale o entra a Bolivia, incluidos pasajeros, debe ser detenido, y controlado, por la aduana o guardia fronteriza chilena? En todo caso lo deberían hacer las autoridades de Bolivia.

Las anteriores administraciones del periodo neoliberal priorizaron el libre mercado pero no el libre tránsito y menos acceso libre a un puerto, por lo menos. Fue a todas luces una política totalmente errática y subordinada a Chile, que solo quería relaciones puramente comerciales, y se lo aceptaba, incluso favorecía. Eran, en la práctica, socios.

Y ahí entra el capricho, infame, del gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada–Carlos Mesa (2002-2003) de exportar, a rajatabla, el gas por un puerto chileno a cargo de la trasnacional Pacific LG. Sánchez de Lozada tenía intereses mineros en el norte de Chile y para marear la perdiz lanzó una torpe falacia, que él se decantaba por un puerto peruano pero era más factible hacerlo por Chile. De todos modos la planta de gas iba a construirse en predios de Andrónico Lucksic, uno de los dueños de los puertos.

En realidad era ‘gas para Chile’, que necesitaba combustible a precio casi regalado. Así, por intereses privados se iban poniendo nuevos barrotes para enclaustrar a Bolivia para siempre. Pero este proyecto fracasa gracias a la oportuna intervención de los pueblos alteño y paceño, que derrotan a ese gobierno entreguista en la llamada ‘Guerra del Gas’, en octubre de 2003.

También gracias a esa gesta, por primera vez se pone en un estrado internacional al causante del cercenamiento territorial (sin declaración de guerra) y enclaustramiento boliviano: Chile. La Corte de Justicia de La Haya acoge la demanda, y todo el mundo es testigo de la felonía de Santiago en contra de La Paz. Y tuvo que ser un presidente indígena el que lo demande. Ya antes el actual gobierno asumió el reto, y logró consensuar la llamada ‘Agenda de los 13 puntos’ con la hoy ex presidenta chilena, M. Bachelet, uno de los cuales abordaba el tema marítimo.

Pero esto es ignorado por los halcones más reaccionarios y chauvinistas de La Moneda, encabezados por Sebastián Piñera, y se les cae la máscara de que respetan los tratados, y arguyen que Bolivia no nació con mar; desconocen lo de Antofagasta, Calama, y desconocen inclusive a la propia OEA y sus resoluciones, como José Miguel Insulza, quien como Secretario de general de la OEA dijo en 2010 que el problema marítimo de Bolivia es de interés hemisférico e incumbe a todos, y de vuelta como funcionario de Chile dice lo contrario; además, la reacción chilena ignora y acalla a sus propios intelectuales, premios de cultura, historiadores, artistas, que afirman que sí hay un tema pendiente con Bolivia: mar con soberanía.

 

*Eliseo Cabral es Lic. en Humanidades e investigador en temas históricos, sociales y políticos y miembro de la Comunidad de Investigadores Anti-imperialistas.

 

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