PÁGINA SIETE: LA POS-VERDAD TOTAL: DE LAS ‘FAKE NEWS’ PREVIA ESCALA EN ATACAR AL GOBIERNO

In Bolivia, Principal

 

Por Elíseo Cabral (*)

Las tergiversaciones de Página Siete, como las que publicó en su portal web, alcanza ya visos de escándalo, y no son obviamente lo que se espera de un periódico serio, es decir de un medio que para conseguir lectores y publicidad no necesita utilizar fake news, y otra categorías peores que comienzan a ser aplicadas para desinformar o confundir con objetivos políticos y obviamente no informativos, como lo hace aquel diario. Basten estos ejemplos:

“Un integrante de la misión diplomática de Bolivia en Paraguay protagonizó anoche un accidente de tránsito en Asunción, según un reporte del diario ABC del vecino país”. “Cuando ocurrió el accidente el funcionario carecía de licencia de conducir y despedía un fuerte olor a alcohol, según testigos. El diplomático fue identificado como César Víctor Torres P. de 56 años, quien estaba al mando de una camioneta Mitsubishi Montero, color plateado”. Esta noticia difundida por Página Siete tiene fecha de 15 de agosto de 2018. Pero la noticia real (verdadera) corresponde a un reporte del diario paraguayo ABC Color (edición de fecha 7 de agosto de 2017) que sobre el accidente citado escribe “que fue esclarecido en ese momento”, y sin los escabrosos detalles mencionados en la versión de Página Siete. (Cambio, 17/08/18).

Entonces, el propósito del diario era dañar al gobierno de Evo Morales involucrando a uno de sus funcionarios (en realidad a cualquiera y con cualquier noticia que lo comprometa) con un afán desmedido de tergiversar para ser todavía más ‘creíbles’ en su oposición. Otra mentira: ‘muere un bebé en violenta represión policial realizada en Yucumo a la marcha de indígenas del TIPNIS que iba rumbo a La Paz”. (26 de septiembre de 2011). Como en el caso anterior se falseó: no hubo tal muerte. El 19 de agosto de 2013 el diario señala: “Iglesia excomulga a cuatro ministros por estar a favor del aborto”, y además acusa públicamente a la Iglesia Católica de haberse aliado al Gobierno. En ambos casos es categóricamente desmentido por la propia Conferencia Episcopal de Bolivia. Por lo que el director Raúl Peñaranda tuvo que renunciar.

Otra ‘fake new’: “Vicepresidente confirma que la figura del desacato volverá a ser introducida en el Código Penal”. Falso. 26 de octubre de 2012. “Bolivia ha fracasado en lucha antidroga” Página Siete: 4 de marzo de 2011. Pero la ONU revela su ‘fake new’ cuando “reconoce que hay una lucha exitosa contra el narcotráfico” (por el gobierno). “El matutino Página Siete pidió disculpas a sus lectores (y también debió hacerlo al Gobierno, que fue el principal afectado y no lo hizo). Otras noticias falsas más de Página Siete: “la entrega de un salvoconducto para que el luego fallecido ex senador Roger Pinto pueda dejar la embajada de Brasil en La Paz”. Insinúa   corrupción gubernamental cuando escribe que hay “contrataciones directas para proyectos por 2.408 millones de $us”. Otra falsedad más (17/07/18) menciona: “la licitación de la planta de urea en Bulo-Bulo fue adjudicada de manera directa”. Pero la realidad dice que se hizo una licitación pública internacional, donde cinco empresas internacionales presentaron su oferta que fue publicada en todos los periódicos de circulación nacional, según lo aclaró el vicepresidente Álvaro García Linera”. Pero en todos los casos el daño ya estaba hecho, y el único damnificado fue el gobierno nacional, pese a las disculpas del matutino.

Para Página Siete ya no existen los hechos, de los cuales antes la prensa extraía las noticias para luego difundirlas; ahora el matutino manipula y lo hace al revés: primero hace la difusión de la noticia, no la verificación; luego -como ya se demostró líneas arriba- los hechos los acomoda de acuerdo a la coyuntura, la oportunidad y las circunstancias desfavorables para el gobierno para descreditarlo, y sin beneficio de la duda. Este esquema seudo informativo, casi irracional, de manera puntual e insidiosa nos está diciendo que en Bolivia no hay un gobierno realmente. Aquí también muere la crítica porque magnifica los defectos: como no hay gobierno entonces SOLO hay caos, ateísmo, corrupción, violencia, asesinatos de bebés, funcionarios borrachos, narcotráfico, trata de personas, contaminación, crisis de la justicia, solo se hacen canchas, etc. Con todos estos elementos este medio ha tenido la habilidad de crear esa realidad alterna y maniquea frente a lo ‘real oculto’, pero por ellos mismos: hay lucro médico, hay negligencia, hay pedofilia en la Iglesia, hay racismo e intolerancia, en suma hay negación del otro y ese Otro es el indio y sus símbolos indios.

Y el matutino no abarca la realidad total porque le incomoda tocar lo real oculto, en uno u otro sentido: lo positivo del gobierno y lo negativo de la oposición; entonces es mejor recurrir a la pos-verdad. Y es allí donde Página Siete mete su larva: poniéndole los anteojos del odio, el público lee el matutino con prejuicio en contra de Evo Morales, e igualmente rezume odio en sus artículos de opinión. Naturalmente los opositores felices. Según Página Siete con el gobierno dedicado a incrementar su ‘mala imagen’, el pueblo, desorientado, no sabe ya en quien confiar.

A este respecto es oportuno rememorar el concepto de Pos-verdad, tan cara a ese matutino: “circunstancias en las cuales los hechos objetivos tienen menos influencia para formar la opinión pública que la llamada a la emoción y a las creencias personales”. Y aunque las famosas ‘fake news’ es un concepto decimonónico, aparecido en la década del 1890, (diccionario Merriam-Webster); lo cierto es que su uso se ha viralizado hasta el punto que ya es parte de la política, sociología, obviamente de las redes sociales y medios de masas. Incluso hoy han aparecido las llamadas video-estafas o deep fakes. Gracias a la tecnología se pueden distorsionar usando imágenes reales, pero cambiándoles el discurso. Le sucedió a Obama cuando supuestamente pronunciaba un discurso políticamente incorrecto, pero que según él  nunca lo dio, aunque reconoce que su imagen estaba ahí, dando ese discurso. Pero eran otras sus palabras. Algo parecido es el método del matutino paceño pero en forma escrita.

De lo contrario Página Siete no se desmentiría con frecuencia ni pediría perdón; entonces ¿será un periodismo serio el que se desmiente y disculpa con frecuencia hasta por los periodiquitos de Alasitas? Más que un público masivo de lectores produce una fanaticada incondicional y nostálgica por la república racista y neocolonial, cebada en  sus prejuicios supremacistas. En su libro “Radiografía de la prensa en Bolivia”, el mismo Raúl Peñaranda, ex director de Página Siete, menciona lo que piensa de ello: “la prensa boliviana tiene un comportamiento monotemático y mono genérico”. Sin embargo, él mismo se desdice y nos señala la primera contradicción: Página Siete desinforma de manera monotemática: “Evo es el que ataca a la libertad de prensa, a la Iglesia y a la empresa privada y sin argumentos”; luego mono genérica: “los izquierdistas y antiimperialistas son corruptos”. Y sigue Peñaranda: “los periodistas bolivianos -sea porque sus jefes así lo deciden o sea por pereza y falta de iniciativa lo determina- de manera mayoritaria solo saben escribir notas periodísticas”. Él mismo establece pues el perfil del periodista boliviano, con desprecio y altanería dice: “en su mayoría éstos reciben salarios bajos y que pertenecen a la clase media con tendencias progresistas. Varios de ellos ex militantes de partidos de izquierda y que tienen un instinto (a veces exagerado) dedicado a la búsqueda de irregularidades, de contradicciones entre autoridades, etc. En el fondo están en la búsqueda de malas noticias” (LR 19/04/ 1998). ¿No hace lo mismo Peñaranda?

Dice uno de sus eslóganes: “Periodismo esencial en democracia, que usted aprecia en Página Siete”. Piensa en democracia despreciando a los periodistas bolivianos, no por nada trabajó con el Programa de Capacitación para Periodistas de USAID. Vocero de las post verdad Peñaranda miente sobre su nacionalidad, que sería chilena, sobre sus financiadores de GALI; no dice que le paga Washington, miente sobre los medios “para estatales” en Bolivia pero calla sobre los ‘para-privados’, que piensan que informan objetivamente al público.

Según el vicepresidente Álvaro García, “detrás de Página Siete hay gente vinculada a la capitalización de las empresas públicas. El Presidente ejecutivo de Página Siete, Carlos Saravia Durnick, el presidente del directorio Raúl Garáfulic Lehm y el ex director Raúl Peñaranda pero todavía vinculado. Raúl Garáfulic Gutiérrez (+), padre de Carlos Garáfulic, fue militante de Acción Democrática Nacionalista (ADN) y embajador de Hugo Banzer Suárez, mientras Raúl Garáfulic, presidente del directorio de Página Siete fue parte de la enajenación del Lloyd Aéreo Boliviano (LAB), y junto a su padre y hermano Dieter Garáfulic fueron miembros del directorio de la capitalizada Transportadora de Electricidad (TDE); esto durante el gobierno del por el entonces presidente (y ahora prófugo de la justicia) Gonzalo Sánchez de Lozada. A su vez, vinculado a la extrema derecha chilena, Dieter Garáfulic está casado con Mónica Zalaquett, ex diputada del partido de derecha UDI de Chile que siempre esta agrediendo al país en el tema del mar, racista y bandera del Chile ‘blanco’. Ellos son los dueños, directores y administradores del periódico Página Siete, concluyó el Vicepresidente del Estado.

Otro de sus eslóganes indica: “Para desarrollar el periodismo contamos con un equipo de primer nivel”. En la realidad sus opinadores son: Carlos Borth, abogado del MIR en el ‘caso narco vínculos’; José Antonio Morales, coludido con los pluses del Banco Central; el de las petroleras Carlos Miranda, o Ricardo Paz, que engañó a su propio jefe de partido, Carlos  Palenque, y luego asesor de Doria Medina; está el ‘comunicador’ y docente de la  UMSA, Andrés Gómez V. acusado de usar a sus estudiantes con fines privados, sin ninguna ética,  ni académica ni profesional. Otro slogan: “Desarrollar el periodismo independiente es esencial en democracia. ¿Lo es? En cambio en su portada de 23 de mayo de 2018 Página Siete publica: “Sobornos: Comisión del MAS investiga a Carlos Mesa por el caso Odebrecht”. No dice “el pueblo boliviano a través de la Asamblea Plurinacional, elegida democráticamente, investiga a un ex presidente, sino dice el MAS, es decir un partido verticalista es el que juzga. En otras palabras nada de qué preocuparse.

“El mentiroso es el primer fiador de la existencia de la verdad, es decir mediante la mentira valga la redundancia, el mentiroso le otorga valor a la verdad. Pero quien elabora un discurso Bullshit puede prescindir de la verdad sin ningún problema (Komadina). Tal como dice Nietzsche: está más allá del bien y el mal, es decir el mentiroso bullshit no está en contra de la verdad ni a favor de la mentira sino mas allá de estas nociones, solo usan sus prejuicios, emociones y sus estereotipos “como un instrumento imprescindible para comprender las imposturas de que envuelven la política, ciencia y comunicación”. (Dieguez). En este último caso se sitúa Página Siete.

En conclusión, los principios del Ama Sua (No seas ladrón), Ama Llulla (No seas mentiroso) y Ama Quella (No seas flojo) fueron adoptados como una norma por la Organización de Naciones Unidas (ONU), particularmente habría que aplicar la norma de Ama Llulla, no seas mentiroso a Página Siete.

*Eliseo Cabral es Lic. en Humanidades e investigador en temas históricos, sociales y políticos y miembro de la Comunidad de Investigadores Anti-imperialistas.

Fuente foto: https://www.paginasiete.bo/inversion/2018/4/29/yo-miento-tu-mientes-todos-mentimos-178310.html

 

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