EMBAJADOR INGLÉS, JAMES THORNTON: CRISIS SIRIA Y ‘ÉTICA’ DE OCCIDENTE

In Bolivia, CatArtBolivia

Por Elíseo Cabral*

Al respecto de la entrevista al Embajador de Reino Unido James Thornton aparecida en el diario Página Siete de La Paz, el día 22 de abril  y cuyo titular dice: ‘Puede haber un efecto sobre la reputación internacional a Bolivia’, y sobre el apoyo soberano de nuestro país a Rusia en la crisis siria en el Consejo de Seguridad de la ONU y su rol en la estabilización de este país en su territorialidad.

Se puede afirmar que la reputación es algo que se construye a través de la historia, para un país, y la biografía cuando se trata de una persona.

Y este asunto surge cuando a guisa de derechos humanos se condena el ataque con armas químicas contra una población siria, lo que si bien es absolutamente condenable, tendría sentido por parte de países que a lo largo de la historia han demostrado siempre una vocación de paz y el respeto a los derechos humanos, los territoriales y de no injerencia cuando se trata de proteger los derechos de los países menos favorecidos en aras de empresas multinacionales; países que al final de cuentas son los que mejor han sido ajustados al modelo colonial en las regiones del mundo con mayor potencial en materias primas.

En consecuencia, es el supuesto papel ‘ético’ y de ‘reputación’ de Occidente ‘ en referencia a sus ex colonias,y específicamente del Medio Oriente. Y no se puede descartar este tipo de hipótesis en el bombardeo a cargo del Reino Unido, Francia y EEUU sobre Siria, solo para demostrar que no están en franca decadencia, que esos territoriosaun le pertenecen y pueden continuar con sus dictados, en este caso la democracia (aunque después del ascenso al poder de Trump y Emanuel Macron ya no se pude hablar de ‘liberal’) y, sobre todo,para impedir que Rusia sea un factor de liberación y de democratización frente al fanatismo islámico, sobre todo cuando han sido puestas en crisis otrora organizaciones fuertes de Occidente como la Unión Europea, la OTAN y la Organización Mundial del Comercio (OMC), debilitadas no por Rusia, y mucho menos por los países árabes, sino por su regreso al nacionalismo y chauvinismo de potencias injerencistas, reaccionarias y ex coloniales en retirada.

Es sabido que las intervenciones en Medio Oriente a cargo de Occidente han sido fatales; sin ir más lejos han logrado una vuelta a la tribalización, especialmente de países intervenidos como Irak y desestabilizados como Libia. En el caso de Irak, el pretexto fue que este país poseía armas de destrucción masiva, que no solo fue una grosera mentira sino que causó el casi desmembramiento de Irak y la irrupción del Estado Islámico. Y sobre este fallido asunto, hoy es motivo de investigaciónel ex Primer Ministro británico Tony Blair, cuyo apoyo a Busch Jr. en sus aventuras guerreras fue tildado de ‘gran mentiroso’ en su propio país, por inventar tal pretexto para intervenir militarmente.

Y ahora, en marzo último los máximos líderes de la Unión Europea, más TheresaMay, primer ministro de Reino Unido (que extrañamente busca a los europeos para apoyo a sus aventuras guerreras pero olvida al Brexit) exige a sus ex socios apoyo en su acusación contra Rusia para expulsar a diplomáticos rusos, y otras sanciones, en la crisis desatada por el ataque con un agente químico y neurotóxico llamado Novichok, sufrido por un ex espía ruso en suelo británico, acusando de ello a Moscú aunque sin evidencias, exactamente como en lo de las ‘armas de destrucción masiva del régimen de Bagdad’.

Lo sugestivo, asimismo, es el cuestionamiento de Thorntona Bolivia por su apoyo a Rusia como factor de contención en Siria en el Consejo de Seguridad de la ONU. Según el embajador británico, con su voto La Paz se está alineando demasiado a Moscú, y al hacerlo seríandos países aislados, cuando en realidad se busca más bien un equilibrio estratégico. Así se vuelve al sofisma de George Bush cuando dijo ‘aquel que no está conmigo está contra mí’, como herramienta para alinear a países que, como Israel, niegan derechos a los palestinos y vetan en el Consejo de Seguridad cualquier resolución contra el sionismo. De todas maneras EEUU quedó igualmente casi aislado con aquello de trasladar su embajada a Jerusalén, en contra de la paz y de una mayoría de países.

Thornton fundamenta su declaración en que el bombardeo de la coalición EEUU, Reino Unido y Francia ‘fue bienplanificado’, es decir sin víctimas colaterales ‘porque se centró en las instalaciones químicas del Gobierno sirio’ (aunque se sabía ampliamente que el antiguo aliado de EEUU, Sadam Hussein, en la larga guerra contra Irán utilizara armas químicas contra la población civil iraní); por otra parte declara que ‘el gobierno sirio comete enormes violaciones a los derechos humanos y todo el mundo debe condenar eso’. Naturalmente se está de acuerdo con este postulado básico, pero al respecto surge en aquellos mismos países una regresión en contra, más bien, de la democracia liberal con políticas xenófobas, antinmigrantes, antieuropeas, y populismos de derecha como en Polonia yHungría, (Italiadel norte ¿lo próximo?), donde además se restringe la libertad de prensa y se socava la independencia de poderes. Acciones como el proteccionismo de Trump estimulan más bien el aislamiento, afectando al comercio mundial como política contraria a las hostilidades entre países, tal como ya está sucediendo con una ‘guerra fría comercial’ con China.

Po el contrario, las potencias occidentales son tremendamente desconfiadas hacia los bloques emergentes (como los BRICS), y luego estigmatizan y debilitan con el tiempo y ‘sin querer queriendo’ a bloques como UNASUR con políticos afines. Con todo ello, EEUU, Francia y Reino Unido, peligrosamente están intentando ‘resucitar’, esto es rompiendo el equilibrio otra vez a su favor; porque, pongámoslo claro, a la luz de los nuevos tiempos, la derrota del comunismo no fue la victoria de Occidente. Y uno de los factores de desestabilización democrática le puso precisamente Gran Bretaña apelando al Brexit, pues la desintegración de la Unión Europea es alentado por ese nacionalismo desintegrador y planta, al mismo tiempo, la semilla para los conflictos de intereses y las hostilidades, regresando así al tiempo de las potencias solitarias de principio del siglo XX.

Occidente alentó las reformas en algunos países árabes mientras potenciaba a Israel, causando un profundo desequilibro en los países fronterizos con el Estado judío.No era casualidad, Occidente siempre ha demostrado desdén y desprecio por el mundo árabe (excepto, naturalmente, por Arabia Saudita y los Emiratos)y más aún por el  Islam; y en esa línea al bombardear recientemente a Siria,pretenden regresar a su antiguo rol hegemónico. A ellos nunca les importó la guerra civil en Siria ‘ni la jurisprudencia internacional ni mucho menos ‘la urgencia humanitaria’; caso contrario hubiera el Reino Unido y EEUU seguido el ejemplo humanitario de Alemania, que recibió a millones de refugiados sirios en su territorio; lo que les importa es la pérdida de su rígido y sempiterno esquemageopolíticoy el grado de involucramiento de Moscú en el conflicto y su rol de potencia emergente donde antes siempre estuvieron ellos. Los árabes y musulmanes fueron humillados por Occidente en grados superlativos y también los rusos tras la caída del comunismo, y ahora se rasgan las vestiduras.

Sirve de ejemplo para ilustrar la situación el rol asumido por el presidente francés, Emanuel Macron, en la crisis siria, y en general. El periodista Adam Nossiter basado en el libro de Memorias del expresidente francés FrancoisHollande, cita: ‘Macron es un interesado sirviente de las afortunados de la sociedad… y que comienza a practicar su temporada de caza’. En ese sentido imitalas políticasrepublicanas de Trump. Por lo demás Macron fue ovacionado largamente por el congreso de EEUU con sus alardes y bravuconadas a favor de “mano dura contra de Irán” y proponiendo un nuevo orden mundial del siglo XXI basado en un nuevo tipo de multilateralismo, excepto Rusia e Irán. Nada más claro. El mensaje de sir Simon Mac Donald es también elocuente: ‘cuando el Reino Unido salga de la UE participarámás con el resto del mundo’, pero a la hora de atacar recurre a la UE,  cuando no le sirve negocia su salida.

*Eliseo Cabral es Lic. en Humanidades e investigador en temas históricos, sociales y políticos y miembro de la Comunidad de Investigadores Anti-imperialistas.

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