EL REGRESO DEL ABSOLUTISMO Inglés

In Bolivia, CatArtBolivia, Principal

Por Elíseo Cabral*

 

En respuesta a Embajador de Reino Unido en La Paz, James Thornton sobre el apoyo de Bolivia a Rusia y Siria    

Nadie duda de que un ataque con armas químicas es desde todo punto de vista condenable, mas aun cuando hay víctimas colaterales, por lo que la paz es un imperativo pero global. En el siglo XIX y parte del XX, el mundo fue del imperialismo inglés; en tanto en el siglo XX lo fue del imperialismo  norteamericano. Pero ya desde mucho antes, y durante casi 400 años, Europa se fue haciendo rica a costa de lo que ofrecían los territorios que llegó a controlar, y cuya expansión comenzó a darse a partir de 1815 ; pero cuyo pico más alto estuvo entre 1880 y 1930, para luego, ya en proceso de decadencia, ir dejando la posta al norteamericano. Lo cierto es que llegó a controlar casi 30 millones de Km2 y poco menos de 500 millones de súbditos de su Majestad. Y al mismo tiempo de ser gobernantes eran tribunal, jueces y verdugos. No había división de poderes ni mucho menos negociación con las poblaciones locales. Y cuando surgían los conflictos a nivel local de baja intensidad, los británicos reclutaban y organizaban milicias armadas, como los Gourkas, conocidos por su intervención en la Guerra de las Malvinas. Solo cuando las rebeliones comenzaban a tomar cuerpo enviaban y entraba en acción su poderoso ejército, que no obstante fue derrotado por un solo  hombre: Ghandi.

Es sabido que la repartija del mundo con otras potencias occidentales se hizo en base a colonias, territorios (sobre todo de ultramar) protectorados, en el caso de España virreinatos, etc., creados no en base a un ordenamiento jurídico y territorial tomando como base una lengua, una raza, una cultura afines, sino de acomodo al comercio y sus oportunidades circunstanciales. Se puede decir que en esa época la Bolsa de Londres regulaba las ‘relaciones internacionales’ entre la metrópoli y sus colonias.

Hoy, la mayoría de los conflictos y puntos calientes y gordianos, que se suceden en el mundo son resultado de las fronteras artificiales creadas principalmente por el imperialismo británico, con los efectos colaterales de pérdida de control territorial de un determinado pueblo, migración, despoblamiento, guerras (civiles y tribales). Esto se dio especialmente en Oriente medio, con Palestina e Israel, Irak y Kuwait. En África, Asia (India, Pakistán, conflicto latente), Afganistán para trasladarse al continente americano: las Islas Malvinas, la anexión de la costa de Bolivia en 1879 por Chile, empujado y armado por el imperialismo inglés. Sobre este punto el embajador Thornton en la mencionada entrevista en Página Siete (22-4-18) argumenta la paz y seguridad en el mundo, el crecimiento económico global, los derechos humanos, etc. En primer lugar y aduciendo paz y seguridad debería pedir, en consultas con su gobierno, el desminado por parte de Chile en la frontera con Bolivia; luego abrir sus archivos para develar la participación británica en la anexión de la costa boliviana por una potencia invasora; luego   más que nunca Bolivia sufre el freno a su crecimiento económico por el virtual bloqueo de Chile a los puertos, pues no hay libre tránsito.

Entonces en su tiempo el Reino Unido no calibró lo que se venía en medio oriente; así como en el Caribe y Belice, y en Venezuela con el Esequibo, que fueron intervenciones y conquistas igualmente conflictivas; e intervino hasta en Europa con Irlanda, y mantiene un enclave territorial en Gibraltar, descalificando el ‘enclave’ ruso en Siria. Lo cierto es que el caos creado de manera externa e interna ha ido siempre un poco más adelante que los beneficios. ¿La prueba? La centralidad económica y tecnológica occidental es innegable frente a la periferia de las ex colonias en estos dos elementos, y no por razones coyunturales sino de una tradición y lógica establecida de esa manera, aun dentro de las poblaciones de sus ex colonias: ‘arriba y abajo’.

Todo ese periodo se puede resumir en la más célebre y famosa frase del rey de Francia Luis XV: ‘El Estado soy yo’. Hoy nuevamente de la mano las potencias occidentales la frase cobra actualidad por lo que sucede en el mundo en general. Así lo escribe el periodista del The New york Times Roger Cohen refiriéndose a Donald Trump, parafraseando a Luis XV: El Estado soy yo: “no solo no conoce sino que tampoco se interesa en el sistema de controles y contrapesos consagrado en la Constitución. El poder acotado (limitado) es para los fracasados, una categoría de la humanidad para la cual él se reserva su máximo desdén, el absolutismo es la onda de Trump… instaló a sus familiares en altos puestos en la Casa Blanca, donde se cruzan las influencias con los negocios,…la ‘familia real’ lo sabe todo, los demás no saben nada”. Y continúa “de hecho EEUU se fundó precisamente para escapar del absolutismo. La declaraciones independencia fustiga a la tiranía absoluta sobre estos estados ejercida por el rey Jorge III de Inglaterra. Entre las usurpaciones del rey figuran: “Él hizo a los jueces dependientes exclusivamente de su voluntad durante todo su mandato, así como el monto y pago de sus salarios”. Otros efectos del ‘Estado soy yo’: la negación del cambio climático, el nacionalismo y los prejuicios, lo de Jerusalén, la escalada con Corea del Norte, los agravios a los pueblos latinoamericanos con México a la cabeza; en fin más o menos la autocracia.

En una célebre carta enviada por Robert Bowan, Obispo de la Iglesia Católica de Florida, y Ex Teniente Coronel y combatiente de Viet Nam, entre sus partes más salientes dice:”Somos odiados porque nuestro gobierno ha hecho cosas odiosas, como  deponer a través de sus agentes a líderes popularmente elegidos, sustituyéndolos por dictadores militares, marionetas deseosas de vender a su propio pueblo a corporaciones norteamericanas multinacionales. Hicimos eso en Irán cuando los marines y la CIA derrocaron a Mossadegh porque él tenía la intención de nacionalizar el petróleo. Y lo sustituimos por el Sha Reza Palhevi y armamos, entrenamos y pagamos a su odiada guardia nacional, que esclavizó al pueblo iraní para financiar el  interés financiero de nuestras compañías de petróleo. Nosotros no somos odiados porque practicamos la libertad la democracia o los derechos humanos, sino porque nuestros gobiernos niegan esas cosas a los pueblos del tercer mundo, cuyos recursos codician nuestras corporaciones multinacionales.”

Hoy Rusia está en la mira. Pero Occidente vuelve a decir ‘El ordenamiento mundial soy yo’; es decir como Jorge III se es juez, jurado y parte. La coalición parece haber asumido el rol de monarquía absolutista al haber reordenado y trazado nuevos mapas cuando no se avienen a su geopolítica, y en tanto la democracia liberal es su cara limpia, y tal cual la entiende’ todos los países son iguales, pero hay algunos más iguales que otros’, parafraseando al célebre  escritor inglés George  Orwell’, que lo escribió en su obra Rebelión en la granja.

*Miembro de la Comunidad de Investigadores Antiimperialistas

Deja una respuesta:

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Mobile Sliding Menu