Cuerpos de Paz y control de la natalidad

In Bolivia

Esther Calderón[1]

Una importante estrategia de dominación de lo que hasta hace poco fue el mundo unipolar a la cabeza de Estados Unidos, versa sobre la cuestión del control del crecimiento poblacional en los países “subdesarrollados”. Los países con menor cantidad de población son propensos a sucumbir al control imperial con mayor rapidez. De ahí que, se hicieron realidad en diferentes países las esterilizaciones forzadas, el control de la natalidad y la promoción del pensamiento antinatalista.

Los Cuerpos de Paz (Peace Corps, en inglés), que de pacíficos solo tienen el nombre, participaron en esta estrategia imperial. En el caso boliviano, su enfoque antinatalista se concentró en disminuir el crecimiento de la población indígena, esterilizando a las mujeres indígenas, en contra de su voluntad y sin ellas tener conocimiento de aquello.

El temor ante la posibilidad de la autodeterminación de los pueblos ha llevado a los imperios a buscar destruirlos o mermar su población.

No sin motivo y con denuncias comprobadas de la ejecución de Programas de Control de Natalidad, el gobierno de Juan José Tórrez decidió expulsar a los Cuerpos de Paz de Bolivia en 1971, luego de casi una década de operaciones en el país. Los resultados fatales los vivieron nuestras mujeres indígenas, muertas y con daños físicos irreparables.

A pesar de ello, la estrategia de penetración de la política antinatalista en nuestro país continuó y logró reinstaurarse en 1990, hasta que los Cuerpos de Paz abandonaran Bolivia en 2008.

El remanente ideológico que dejaron es todavía difícil de superar y continúa presente como parte del sentido común entre las clases medias y altas, que todavía creen que se puede eliminar la pobreza impidiendo que nuestras mujeres pobres tengan hijos.

¡Antes de confrontar al puñado de personas y familias que concentran la riqueza del mundo quieren eliminar a los pobres!

Al parecer ignoran la experiencia fujimorista en Perú (1990-2000), que a pesar de un programa intensivo de esterilización en las áreas rurales, disfrazado de “planificación familiar”, no redujo la pobreza y fue una mutilación para las decenas de mujeres indígenas que eran obligadas a la anticoncepción quirúrgica diariamente. ¡Más de 200 mil mujeres indígenas esterilizadas con el pretexto de eliminar la pobreza!

Actualmente los Cuerpos de Paz no operan formalmente en Bolivia, sin embargo, es muy fuerte la incidencia de ONG e instituciones que continúan (¿bajo órdenes de quién?) con este trabajo. Disfrazadas de “apoyo a la mujer” y “planificación familiar”, difunden el pensamiento antinatalista desinformando a la población y defendiendo intereses transnacionales y de control hegemónico.

Construir dominio ideológico toma tiempo, pero rinde mejores resultados. La idea actual de “no tener hijos” bajo diferentes justificativos, se ha convertido en el sentido común de la gente y es muy difundida. ¡Incluso es encarnada por grupos que aparentan ser de izquierda!

Esta idea es fruto de décadas de trabajo de difusión de ideas neoliberales, cuyo objetivo central fue fortalecer la hegemonía norteamericana, no velando por el bienestar de los pueblos ni la reducción de su pobreza, sino bajo el interés único de consolidar su control económico y político.

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