CRISIS DEL CAPITALISMO Y MUNDO MULTIPOLAR

In América Latina y el Mundo, CatArtLA

 

Por: Esther Calderón*

Hemos percibido que la crisis del capitalismo [1]un hecho real, aunque la debacle de todo el armazón económico que sostiene este sistema (¡civilizatorio!) es de larga duración. Como afirma Immanuel Wallerstein, el capitalismo se acerca a su ocaso y el derrumbe definitivo no insumirá más de veinte o treinta año[2].

El gran sistema-mundo tiene fecha de expiración y las propias armas que creó para defenderse ahora juegan en su contra. La llamada “globalización”, creada por el capitalismo para extender hasta todos los confines terrestres la ley del valor y generar una nueva geografía del poder, conduce a un efecto dominó (inevitable) de la crisis. Hablamos entonces de una crisis universal que, a diferencia de las pasadas, posee tres características que aseguran el cercano fin del sistema: es excepcional (sin precedentes), es planetaria y es irreversible.

Se trata de una crisis integral, multiplicada, sin posible recuperación, que parte desde el centro del sistema capitalista, Wall Street, y se irradia a toda la economía mundial. Esta crisis devela también dos cambios geopolíticos interconectados que no pasan inadvertidos: la transición de un mundo unipolar a un incipiente mundo multipolar, acompañada de la caducidad de la disposición centro-periferia propia del capitalismo y del mundo moderno[3]. Todo ello implica la desconcentración de la hegemonía. Como afirma Rafael Bautista:[4] “(…) Un mundo multipolar, permite pensar una situación mucho más rica y compleja: la ceropolaridad. Este concepto es novedoso en la geopolítica y quiere describir un mundo sin hegemonías concentradas”.

El nuevo orden mundial multipolar se está conformando a partir de hechos clave como: la Gran Recesión de 2008, la resquebrajada unidad europea, la rebelión incontrolable de los países latinoamericanos que dejan de alinearse al poder estadounidense, el crecimiento del poder militar de Rusia y la aceleración de la supremacía económica de China (con la instalación del Renminbi –más conocido como el Yuan- como la segunda moneda del mundo, la ocupación del África y su mayor influencia económica y política en América Latina).

El avance hacia el mundo multipolar es extremadamente fluido y contradictorio, sin que se haya dibujado todavía un perfil elemental de la forma que adoptará.

El surgimiento de esta multipolaridad tiene momentos intensos como la aparición de los BRICS [que no constituyen un polo, sino un grupo identificado por el ascenso de sus economías], países que reivindican culturas y civilizaciones que el mundo moderno consideró arcaicas y totalmente superadas, reequilibrando el poder global y descentrando la economía y la política globales.

Sin embargo, está claro que este nuevo mundo todavía revela su carácter incipiente. Los BRICS, por ejemplo, son países que aún no han encontrado afinidad alguna (más allá del crecimiento de sus economías) que permita identificarlos como constructores de modelos alternativos al occidental; además, al parecer, actualmente no cuentan con la posibilidad fáctica de conformar un vínculo cultural ni ideológico que garantice su cohesión.

La multipolaridad se ha desarrollado más en la esfera económica, gracias a las economías emergentes, pero también requiere no distanciar esta esfera de las esferas política y cultural. Sólo a partir de la unión de todas las esferas es posible pensar seriamente en la construcción y plasmación en la realidad de los modelos alternativos que requerimos para enfrentar la crisis civilizatoria.

No obstante, es evidente que la continua movilidad y las contradicciones que se producen en este proceso de construcción no anulan su actual vigencia, sino que ratifican su riqueza y complejidad.

 

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[1]                 “No es una crisis capitalista, sino como bien anota Samir Amin, una crisis del capitalismo, una crisis del sistema capitalista”. Amin es citado en la obra de Atilio A. Boron, América Latina en la geopolítica del imperialismo. Universidad Autónoma Nacional de México (UNAM). México, D.F., 2014., p. 62.

[2]                 Véase “El capitalismo no existirá en 30 años”, entrevista a Immanuel Wallerstein de Carlos Prieto. Revista Digital Público (Madrid). 31 de enero de 2009. Disponible en la dirección web: http://islammdp.blogspot.com/2009/04/el-capitalismo-no-existira-en-30-anos.html

[3]                 Véase de Rafael Bautista, Reflexiones des-coloniales, pp. 55, 182-183.

[4]                 Véase de Rafael Bautista, ídem, p. 187.

*Esther Calderón es politóloga, docente de la Universidad Mayor de San Andrés e integrante de la Comunidad de Investigadores Antiimperialistas (CIA.BO).

 

 

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