BOLIVIA: EL DESAFÍO GEOPOLÍTICO DE RECUPERAR LA CULTURA

In Bolivia, CatArtBolivia

¡Latinoamérica está viva! ¡El mundo está vivo! ¡El corazón de nuestras culturas palpita!

Esther Eunice Calderón Zárate*

Así como vemos mapas desalentadores, que nos muestran la presencia invasiva del imperio en el mundo a partir de sus múltiples bases militares, como gran contraparte podemos observar mapas de las luchas por la emancipación que crecen y se extienden. Concentrarnos en estas luchas y no centrar nuestra mirada solamente en la tragedia es parte importante del proceso de descolonizar nuestras mentes. Como afirma Roberto Quaglia, el mundo dejará de ser unipolar cuando nuestro estado de ánimo y nuestra mente dejen de serlo.

Así como la idea del mundo perfecto del mercado total ha sido descubierta como una gran utopía irrealizable de la doctrina mercadocéntrica; la dominación de espectro completo a la que aspira el imperialismo es también una utopía inalcanzable que, como afirma Ana Esther Ceceña, ha perdido de vista un punto fundamental insoslayable: la pasión de los pueblos.

Desde hace ya casi una década y en proyección a los próximos años, el proceso de transformación que lidera Bolivia, nos muestra que no todo ha terminado con la muerte del comunismo institucionalizado tradicional. David Harvey afirma: “otro comunismo es posible”. Nosotros estamos convencidos de que no sólo otro comunismo es posible, sino de que otro estilo de vida es posible, a partir del momento en que decidimos incorporar a nuestras culturas y pueblos como sujetos centrales en la construcción de la alternativa.

El gran desafío que Bolivia debe asumir para profundizar el proceso de transformación y su potencial geopolítico de irradiación al mundo tiene que ver con la recuperación de los distintos mundos culturales que integran al Estado Plurinacional. Recuperarlos significa evitar que la expansión del mercado capitalista destruya y deje en ruinas las economías y formas de vida alternativas. El avance es significativo en este sentido, sin embargo, todavía queda pendiente la tarea de construir un mercado no capitalista [pues no todo mercado debe ser necesariamente capitalista], una economía distinta.

Dentro de la reflexión surge una pregunta inevitable: ¿es posible construir un sistema económico alternativo al capitalismo sin destruirlo, considerando que su supervivencia significaría correr el riesgo de que dicha alternativa sea subsumida por el mismo?

En este sentido es importante recuperar una crítica importante que realiza Enrique Dussel al movimiento hippie de los años sesenta, mostrando a este movimiento como una evasión romántica e insostenible del mundo moderno. La evasión nunca enfrenta el problema, simplemente se separa de él. Es decir, toda opción alternativa que al mismo tiempo no considere una construcción económica verdaderamente alternativa está destinada a morir. La necesidad que tiene todo nuevo sistema de sostener una economía parece mostrarnos que el camino para conseguirlo es destruir el sistema actual, es decir, el capitalismo de mercado. El camino se hace viable en la medida en que logremos promover un cambio civilizatorio. En este sentido, el cambio espiritual debe venir acompañado de un cambio económico y político.

Bolivia se proyecta geopolíticamente como el espacio de construcción del nuevo sujeto hegemónico y tiene la posibilidad de proyectar la recuperación de los mundos culturales como un imperativo mundial. Esto significa que a partir de la experiencia boliviana podemos reconstruir y reconsiderar las subjetividades y las luchas que suceden en las diversas regiones. Así, desde diversos focos de irradiación de alternativas económicas y políticas, se construyen nuevos y múltiples centros de poder.

Juan José Bautista afirma que la geopolítica moderna [actual] presupone un espacio cartesiano que no considera las subjetividades. En este sentido, ¡es necesario devolver la vida al espacio de la geopolítica! Partir de Bolivia y de las experiencias y horizontes de nuestros pueblos podría significar entonces la construcción de una nueva concepción de la geopolítica, así como la reconfiguración de este espacio.

Politóloga, docente de la Universidad Mayor de San Andrés e integrante de la Comunidad de Investigadores Antiimperialistas de Bolivia (CIA.BO).

One commentOn BOLIVIA: EL DESAFÍO GEOPOLÍTICO DE RECUPERAR LA CULTURA

Deja una respuesta:

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Mobile Sliding Menu